Si te ha llegado un aviso de tu compañía eléctrica diciendo que tu bono social está a punto de caducar, no estás solo. Cada año miles de familias en toda España se encuentran con esta misma situación: un descuento que llevaba meses (o años) aliviando la factura, y que de repente desaparece sin que nadie les explique bien qué hacer a continuación.
En este artículo te explicamos, en lenguaje claro y sin tecnicismos innecesarios, qué es exactamente el bono social, quién puede tenerlo, por qué se pierde, y qué opciones reales tienes para no llevarte un susto en el próximo recibo.
¿Qué es el bono social eléctrico y quién puede tenerlo?
El bono social es un descuento que aplica el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) sobre la parte de energía de la factura eléctrica, exclusivamente para hogares. Es importante dejarlo claro desde el principio porque genera bastante confusión: el bono social es solo para personas físicas en su vivienda habitual. No se puede solicitar para un negocio, un local comercial, una segunda residencia ni una comunidad de vecinos como tal.
Además, hay una condición técnica que mucha gente desconoce: el bono social solo se aplica sobre la tarifa regulada PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor). Pero esto no significa que tengas que hacer ningún trámite previo si ahora mismo estás en el mercado libre: puedes solicitar el bono social directamente con una Comercializadora de Referencia (COR) aunque tu contrato actual sea de mercado libre. Al tramitar la solicitud, es la propia COR la que formaliza tu cambio a PVPC automáticamente y avisa a tu compañía anterior, sin gestiones adicionales por tu parte ni coste extra.
Las Comercializadoras de Referencia no son tu comercializadora «normal»: son entidades específicas designadas para gestionar la tarifa regulada, como Energía XXI (del grupo Endesa), Curenergía (Iberdrola), Naturgy Comercializadora de Último Recurso o Régsiti (Repsol), entre otras.
La potencia contratada tampoco puede superar los 10 kW, y el descuento, según tu situación, es del 42,5% (vulnerable) o del 57,5% (vulnerable severo) sobre el coste de la energía en la parte regulada.
¿Por qué se acaba el bono social?
El bono social no es indefinido. Se concede por un periodo de dos años y, salvo renovación, caduca automáticamente (aunque en muchos casos la renovación es automática si sigues cumpliendo los requisitos y la comercializadora puede verificarlo). Las causas más habituales por las que una familia deja de tenerlo son:
- Ha pasado el plazo de vigencia sin que se haya podido verificar o tramitar la renovación.
- Cambian las circunstancias económicas o familiares que dieron derecho al bono (variación de ingresos, cambios en la unidad de convivencia, etc.).
- Se ha dejado de estar en PVPC con una Comercializadora de Referencia, por ejemplo tras aceptar una oferta del mercado libre sin darse cuenta de que eso hace perder el bono.
- No se ha vuelto a acreditar la situación con la documentación actualizada cuando la comercializadora lo requiere.
Lo importante es esto: en muchos casos sí se puede volver a solicitar, siempre que se sigan cumpliendo los requisitos. El problema es que, si el trámite no se hace o no se verifica a tiempo, la factura sube sin previo aviso.
¿Qué pasa con tu factura cuando se acaba?
Aquí es donde mucha gente se lleva el disgusto. De un mes a otro, la factura puede subir de forma notable, simplemente porque desaparece el descuento sobre la parte de energía. No es que hayas consumido más luz ni que la compañía te esté cobrando de más de forma irregular: es que ese «colchón» que amortiguaba el precio ya no está.
La reacción más común es no reaccionar: quedarse con la misma tarifa «porque siempre ha sido así», sin comprobar si aún se cumplen los requisitos para recuperar el bono, o si ahora que no está, conviene revisar si esa PVPC sigue siendo la opción más económica para tu consumo.
Caso real: una familia que no sabía que podía recuperarlo
Hace poco nos llegó el caso de una clienta cuyo bono social había caducado sin que se diera cuenta hasta que le llegó una factura notablemente más alta. Al revisar su situación, vimos que seguía cumpliendo perfectamente los requisitos de renta: el problema era simplemente que la renovación no se había podido verificar a tiempo, y nadie le había avisado con claridad de qué pasos tenía que dar.
La ayudamos a reunir la documentación necesaria (DNI, empadronamiento y la acreditación de su situación económica) y a presentar de nuevo la solicitud ante su Comercializadora de Referencia. En pocas semanas recuperó el descuento, y de paso revisamos que su potencia contratada fuese la adecuada para su consumo real, evitando pagar de más por una potencia sobredimensionada.
Este es el tipo de acompañamiento que hacemos: no se trata solo de «buscar la tarifa más barata», sino de asegurarnos de que cada cliente tiene exactamente lo que le corresponde y no paga de más por desconocimiento del trámite.
Plazos y fechas: cuándo se renueva y con cuánto aviso
Esta es la parte que casi nadie tiene clara, y es donde se pierde el descuento sin que haya cambiado nada en tu casa.
El bono social se concede por dos años. Lo fija el artículo 9 del Real Decreto 897/2017, y ese plazo es renovable. Los dos años cuentan desde el día en que te lo concedieron, no desde enero ni con el año natural: tu fecha es tuya y no coincide con la de tu vecino. Aparece indicada en tu propia factura de la luz.
Dos meses antes del vencimiento, te tienen que avisar. La Comercializadora de Referencia con la que lo tramitaste está obligada a comprobar si sigues cumpliendo los requisitos y a comunicártelo con esa antelación mínima. Si no te llega nada, no des por hecho que va bien: llama tú.
Y aquí está la trampa: la renovación no es automática del todo. Sin tu consentimiento expreso para que comprueben tus datos y los de tu unidad de convivencia, el bono social no se puede renovar solo. Los dos motivos por los que se cae con más frecuencia son precisamente estos: un consentimiento que ha caducado, o un hijo que ha cumplido 18 años y cambia la composición de la unidad de convivencia.
Tres casos que conviene mirar aparte:
- Si eras beneficiario antes del 31 de marzo de 2022, tuviste una primera renovación automática. La siguiente ya no lo es: hay que solicitarla.
- Familia numerosa: la vigencia va atada al título de familia numerosa. Si el título caduca, el descuento se cae aunque tu situación no haya cambiado en nada.
- Si dejas de cumplir una condición a mitad de periodo, el descuento deja de aplicarse desde esa fecha y se regulariza en la siguiente factura. Por eso a veces llega un recibo con un ajuste hacia atrás que nadie te ha explicado.
¿Y si ya se me ha pasado la fecha?
No hay penalización ni lista negra: se vuelve a solicitar y ya está. Lo que no se recupera es el tiempo que hayas estado pagando sin el descuento, y ahí es donde la gente pierde dinero de verdad — meses enteros de factura completa por no haber contestado a una carta.
Se tramita con una Comercializadora de Referencia (Energía XXI, Curenergía, Naturgy CUR, Régsiti y las demás designadas como tal), no con tu comercializadora habitual, aunque ahora mismo estés en el mercado libre.
El consejo práctico: busca en tu factura la fecha de vencimiento del bono social y ponte un recordatorio en el móvil tres meses antes. Es un minuto y te ahorra el problema entero.
Qué puedes hacer si se te acaba el bono social
- Comprueba si sigues cumpliendo los requisitos. Si tu situación económica o familiar no ha cambiado sustancialmente, es muy probable que puedas volver a solicitarlo.
- No importa si ahora mismo estás en mercado libre. Puedes solicitar el bono social directamente con una Comercializadora de Referencia: ellos mismos gestionan el cambio a PVPC como parte de la solicitud, sin coste ni penalización.
- Reúne la documentación actualizada: DNI de todos los adultos de la unidad de convivencia, certificado de empadronamiento reciente, y la documentación que acredite tu nivel de renta o tu situación de vulnerabilidad.
- Presenta la solicitud ante una Comercializadora de Referencia antes de que caduque, si es posible, para evitar el «bache» de facturación sin descuento mientras se resuelve.
- Si tienes dudas sobre si cumples los requisitos o cómo hacer el trámite, pregúntanos. Revisamos tu caso concreto sin compromiso y te decimos exactamente qué pasos dar.
¿Por qué contar con un asesor independiente en vez de hacerlo tú mismo?
El trámite del bono social, aunque en teoría es sencillo, tiene bastantes puntos donde la gente se atasca: documentación caducada, direcciones que no coinciden exactamente entre el padrón y el suministro, no saber si se está en PVPC o en mercado libre, o simplemente no saber que se puede pedir directamente sin necesidad de gestiones previas.
En HCC Energy nos dedicamos precisamente a acompañar a nuestros clientes en este tipo de gestiones, trabajando con clientes de toda España de forma 100% remota. Además de ayudarte con el bono social si te corresponde, revisamos tu consumo real para asegurarnos de que, tengas o no bono, tu tarifa y tu potencia contratada son las que de verdad te convienen.
Si te avisan de que tu bono social se acaba (o ya se te ha acabado y no lo sabías hasta que llegó la factura), no esperes al siguiente recibo para reaccionar. Escríbenos, cuéntanos tu caso, y te decimos con claridad si puedes recuperarlo y cómo.
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