El término de potencia se paga los 365 días del año, gastes mucho, poco o nada. Es la parte de la factura que no baja aunque te vayas de vacaciones un mes. Y casi nadie sabe cuánta potencia llega a usar de verdad en su casa o en su local.
El dato existe, es gratis, y no hay que pedírselo a nadie: lo tiene tu contador y lo publica tu distribuidora en una plataforma llamada Datadis. En diez minutos puedes saber si estás pagando por potencia que no usas.
Qué es Datadis y por qué te puedes fiar de lo que dice
Datadis es la plataforma de datos de las distribuidoras eléctricas, no de las comercializadoras. Esa diferencia importa: la distribuidora es la dueña de los cables y del contador, la misma para todo el que vive en tu zona, y no te vende nada. Los datos que ves ahí son las lecturas de tu contador, no una estimación de tu compañía.
Es gratuito y el acceso es tuyo por ley, seas de la comercializadora que seas.
Potencia contratada y potencia máxima demandada no son lo mismo
La potencia contratada es la que figura en tu contrato y la que pagas todos los días. Es un tope: si lo superas, salta el interruptor.
La potencia máxima demandada es el pico más alto que ha registrado tu contador de verdad en un periodo. Es un dato medido, no una opinión.
La distancia entre las dos es lo que estás pagando de más. Si tienes contratados 5,75 kW y en dos años nunca has pasado de 3,1 kW, llevas dos años pagando por 2,65 kW que no existen.
Cómo verla, paso a paso
- Entra en datadis.es y regístrate. Te pide NIF, nombre, teléfono, correo y contraseña, y después verificar tu identidad: una foto del DNI o certificado digital. No necesitas tener el CUPS a mano — al entrar te aparecen directamente los suministros que están a tu nombre.
- Deja activado el permiso de acceso de terceros que sale durante el registro. No le da acceso a nadie: solo permite que puedan llegarte solicitudes, y cada una la apruebas tú de una en una. Luego te cuento para qué sirve.
- Entra en “Mis Suministros”. Ahí están todos los contratos activos a tu nombre, con su CUPS, su dirección, su tarifa de acceso y la potencia que tienes contratada en cada periodo. Apunta ese número.
- Pulsa “Ver detalle” en ese suministro. Ahí dentro tienes el consumo por hora, día, semana o mes, y las potencias máximas, eligiendo el rango de fechas que quieras. No mires solo el último mes: pon los doce últimos, porque el pico de enero con el calefactor no se parece al de mayo.
- Si quieres el dato fino, descárgalo. Datadis exporta en CSV, XML o JSON, y para históricos largos hay un formulario de descarga masiva que te llega por correo en unos minutos. Un detalle que ahorra tiempo y que no cuenta nadie: las potencias máximas van en un fichero aparte del de consumo horario. Si abres el de consumo buscando la potencia, no está ahí.
Con eso ya tienes las dos cifras que hacen falta: lo que pagas y lo que usas.
Cómo leer el resultado sin pasarte de listo
La tentación es bajar la potencia hasta rozar tu máximo. Mala idea: el máximo de los últimos doce meses es el pasado, no el futuro. Deja margen para el día que coincidan el horno, la vitro y la lavadora, o para el invierno que viene si has cambiado de calefacción.
Y ojo con una cosa: si te quedas corto, no pasa nada grave, pero salta el interruptor y te toca bajar al cuadro. Con niños pequeños, teletrabajo o un negocio abierto al público, eso no es una anécdota: es un problema.
La regla sensata es mirar el pico más alto de los últimos doce meses y dejar un colchón de seguridad por encima, no ajustar al milímetro.
Cuánto dinero es, en euros
Se calcula en treinta segundos con tu propia factura. Busca el precio del término de potencia, que viene en euros por kW y día, y multiplica:
kW que sobran × 365 días × precio del término de potencia = lo que te ahorras al año
Para hacerte una idea: con un término de potencia de 0,10 €/kW·día, cada kilovatio que sobra son 36,50 € al año antes de impuestos. Si sobran dos, son más de setenta. Y eso, todos los años, sin hacer nada distinto en casa.
En un local o un negocio la cifra se dispara, porque el término de potencia es mayor y los kilovatios contratados también.
El detalle que casi nadie cuenta: solo puedes cambiarla una vez al año
Antes de tocar nada conviene saberlo: un cambio permanente de potencia solo se puede hacer una vez cada doce meses. Si te equivocas a la baja, no puedes volver atrás al mes siguiente. Por eso el paso previo no es llamar a la compañía: es mirar el dato.
Hay novedad, y es interesante. El Real Decreto 88/2026, en vigor desde el 12 de febrero de 2026, abre la puerta a modificaciones temporales de potencia: trimestrales, mensuales, diarias e incluso horarias, solicitándolas con cinco días hábiles de antelación y recuperando después la potencia anterior de forma automática. Para un negocio de temporada eso cambia bastante las cuentas.
Pero todavía no está operativo. El propio decreto dice que esas modificaciones temporales no surten efecto hasta que la CNMC fije los incrementos que se aplicarán a los términos de potencia. Hasta que eso ocurra, lo que vale sigue siendo el cambio permanente una vez cada doce meses. Si alguien te ofrece hoy una potencia “por meses”, desconfía.
Tres situaciones en las que casi siempre sobra potencia
Por lo que veo en las facturas que reviso, hay tres perfiles que se repiten:
- La vivienda con cocina de gas o de butano. La potencia se dimensiona pensando en la vitrocerámica y el horno eléctricos. Si no los tienes, el pico real suele quedarse muy por debajo de lo contratado.
- La segunda vivienda. Se usa unas semanas al año y paga potencia los 365 días. Aquí el término de potencia es casi toda la factura, y el margen de ajuste es el más grande de los tres.
- El local que hereda el contrato del negocio anterior. Una peluquería no consume lo que consumía la panadería que estaba antes, pero la potencia sigue siendo la de la panadería. Es de los ajustes que más dinero mueven, y nadie lo revisa porque el contrato ya venía hecho.
En los tres casos el procedimiento es el mismo: mirar el dato en Datadis antes de decidir nada.
Dos detalles que cambian la decisión
En 2.0TD tienes dos potencias, no una. Una para el periodo punta y otra para el valle, y pueden ser distintas. Casi nadie lo aprovecha: se contrata el mismo número para las dos por inercia. Si tu pico grande es de noche o de fin de semana, ahí hay dinero.
Si los datos no aparecen o salen incompletos, no es cosa tuya. Datadis no guarda tus datos: cuando entras, le pregunta a tu distribuidora y te enseña lo que esta le devuelve. Por eso a veces falta un tramo o tarda en actualizarse. La reclamación, en ese caso, va a la distribuidora, no a Datadis ni a tu compañía.
Un atajo que casi nadie conoce
Ese permiso de acceso de terceros que te decía al registrarte tiene una utilidad muy concreta: puedes autorizar a tu asesor a ver tu curva de consumo durante un tiempo, y retirarle el acceso cuando quieras.
La diferencia es grande. Con una factura suelta se ve un mes, y un mes puede no ser representativo: si me mandas la de julio, veo tu mes de más consumo. Con la autorización se ven doce meses reales, hora a hora, y el estudio deja de depender de qué factura te pilló a mano.
Si no te apetece pelearte con un CSV
Este análisis lo hago yo con la factura de mis clientes: miro la potencia máxima demandada de los últimos doce meses, la comparo con la contratada y calculo en euros lo que sobra, si es que sobra. A veces el resultado es que estás bien y no hay que tocar nada, y también te lo digo.
Es parte de lo que hago cuando comparo tarifas de luz y gas, porque ajustar la potencia suele dar más ahorro que cambiar de compañía. Y si además te ha subido la factura sin explicación, el otro sitio donde mirar es el descuento que caduca al cumplir el año.
Mándame tu factura por WhatsApp al 744 709 221 o por email a asesoria@hccenergy.es y te digo con números si pagas por potencia que no usas.




