Comparar tarifas de luz y gas sin que nadie te venda la suya
Casi todo el mundo que me escribe llega quemado: llamadas que no paran, gente que promete un ahorro que luego no aparece, contratos que cambian sin que nadie te haya explicado nada. Así que antes de hablar de precios, hablemos de lo otro.
Nada se contrata sin que tú lo firmes
- Sin tu firma no se mueve nada. Sin excepciones, y sin «ya lo dijiste por teléfono».
- Si me dices que no, no vuelvo a llamarte. Ni yo ni nadie de mi parte.
- Lo que hablemos, por escrito. Te pido los datos y te paso la oferta por WhatsApp o por email, para que quede registro de lo que se ha dicho. Tuyo y mío.
- La permanencia y la penalización te las digo antes de firmar, por escrito y en euros. No después.
Te lo explico hasta que lo entiendas
No te voy a mandar una tabla con siglas para que la descifres tú. Te enseño de dónde sale cada número de tu factura y por qué la alternativa sale mejor o peor, y si algo no queda claro lo repito las veces que haga falta. Esto es lo que miro:
- Leo tu factura de verdad. Término de potencia, término de energía, impuestos, alquiler de contador, servicios añadidos que a lo mejor ni sabías que tenías contratados.
- Comparo con varias comercializadoras. Trabajo con todas las comercializadoras importantes del sector y no tengo exclusividad con ninguna, precisamente para evitar intereses abusivos que acaben perjudicando al cliente.
- Reviso la potencia contratada. Mucha gente paga por una potencia que no usa. Ajustarla suele ahorrar más que cambiar de compañía, y se ve en tu potencia máxima demandada, que puedes consultar gratis en Datadis.
- Si tienes placas, reviso la compensación de excedentes. A qué precio te pagan lo que viertes a la red y si te está entrando el tope mensual.
Sigo aquí después de firmar
La mayoría de los problemas de una factura de luz no aparecen el día que contratas: aparecen ocho meses después. Un cargo que nadie sabe explicar, una penalización que no tocaba, una lectura estimada que no cuadra. Esas reclamaciones las llevo yo, y sin coste añadido.
Y hay una fecha que casi nadie vigila: el aniversario del contrato. La mayoría de las ofertas buenas duran doce meses, y al cumplirse el año el precio sube sin que nadie te avise. Reviso las tarifas de mis clientes cuando se acerca esa fecha, que es exactamente el momento en el que se empieza a pagar de más sin enterarse.
Y el ahorro, en euros al año
Ni porcentajes ni «hasta un 40 %». Te digo cuánto pagas ahora y cuánto pagarías, los dos en euros al año, con tus consumos reales y en las mismas unidades.
Y a veces el resultado es que te quedes donde estás. Un caso real de este mes: piso pequeño, 3,8 kW de potencia, 1.750 kWh al año en PVPC. La oferta que tenía sobre la mesa salía a 563 € al año frente a los 568 € que ya pagaba. Cuatro euros y medio de diferencia en doce meses no es un ahorro, es un empate técnico — y eso fue lo que le dije, en vez de enseñarle solo el mes de julio, donde sí salían 11 € a favor del cambio.
Cómo funciona
- Me mandas la factura por WhatsApp o por email. Con una vale, la última.
- Te paso una comparativa con tu tarifa actual al lado de las alternativas, en las mismas unidades y con los mismos consumos. Sin letra pequeña.
- Tú decides. Si te compensa, hago el cambio. Si no, no pasa nada y la comparativa te la quedas igual.
Dudas que me hacen siempre
¿Me quedo sin luz mientras se hace el cambio?
No. Cambiar de comercializadora es un trámite administrativo: no viene nadie a casa, no se toca el contador ni la instalación, y el suministro no se interrumpe en ningún momento. Los cables y el contador son de la distribuidora de tu zona, y esa no cambia elijas la compañía que elijas.
¿Cuánto me cuesta el servicio?
Nada. A ti no te cuesta nada, ni la comparativa ni la gestión ni las reclamaciones posteriores. A mí me paga la comercializadora con la que finalmente contrates, y por eso me interesa que aciertes: si a los tres meses estás enfadado, me llamas a mí.
¿Tarifa fija o PVPC?
Depende de cómo consumas y de cuánto te importe la estabilidad. El PVPC sigue el precio del mercado hora a hora: hay meses que sale muy bien y meses que sale mal. Una tarifa fija te da tranquilidad y previsión a cambio de no aprovechar las bajadas. Si tienes coche eléctrico, placas o mucho consumo nocturno, el análisis cambia bastante. Esto es justo lo que se ve en la comparativa, con tus números y no con un ejemplo de folleto.
¿Y si tengo derecho al bono social?
El bono social eléctrico es un descuento para personas físicas en su vivienda habitual que cumplan ciertos requisitos. No se pide en cualquier compañía: se tramita con una Comercializadora de Referencia (Energía XXI, Curenergía, Naturgy CUR, Régsiti y las demás que están designadas como tal). Puedes solicitarlo aunque ahora estés en mercado libre; la Comercializadora de Referencia formaliza el cambio a PVPC como parte del trámite. Lo tengo explicado con plazos y fechas en este artículo sobre qué pasa cuando se te acaba el bono social. Si crees que puedes tener derecho, dímelo y lo miramos antes de nada, porque en ese caso comparar tarifas del mercado libre casi nunca es lo que más te conviene.
¿Tengo permanencia?
Menos de la que crees. Si eres particular, la ley te deja irte cuando quieras sin pagar nada; solo en contratos a precio fijo y dentro del primer año pueden cobrarte algo, con un tope del 5 % de la energía que quedaba por suministrar, que suelen ser unos pocos euros. Si ya te han renovado, ni eso. En empresa es distinto: ahí no hay tope legal y vale lo que ponga el contrato, así que es de las primeras cosas que miro. Te lo digo antes de firmar, por escrito y en euros. Lo explico con detalle en la subida de la luz al cumplir el año.
Por qué no soy un comparador
Un comparador online te enseña una tabla, te lleva a la compañía que más le paga y ahí se acaba la relación. Cuando dentro de un año tu oferta caduque, o te llegue una factura que no cuadra, vas a hablar con un call center distinto cada vez.
Yo soy una persona. La misma que te hizo la comparativa es la que te coge el teléfono dos años después. Trabajo con toda España y en remoto, así que da igual dónde vivas.
Mándame tu factura
Sin compromiso y sin cambiar nada hasta que tú lo decidas. Escríbeme por WhatsApp al 744 709 221, por email a asesoria@hccenergy.es, o desde la página de contacto. Te digo si pagas de más y cuánto, y a partir de ahí decides tú.
